...Se acerco a el con la cara ensangrentada después del corte que le había producido el hombre que ahora se retorcía en el suelo, tenia un hierro en la mano que había arrancado de una escalera podrida de oxido que servía a los gatos para trepar a lo alto del muro. Estaban en un callejón sin luz con un reflejo de las luces de los coches que pasaban a escasos metros por la Avenida Principal, a tales horas de la madrugada, los suaves sonidos de las ratas que hurgaban entre los desechos de basura que se acumulaban produciendo un olor a carroña era el único sonido que arañaba el silencio de la noche.
El levanto la barra de acero y con toda la fuerza que pudo le golpeo en la cadera, el hombre grito con todas sus fuerzas mientras se retorcía de dolor en el suelo, la barra se volvió a levantar y le volvió a golpear, una, dos, tres veces mas. El hombre gritaba cada vez mas, la cuarta vez le golpeo en la cara, su nariz, derramo un chorro de sangre empapando el suelo. ¡Asesino! gritaba despavorido el hombre mientras yacía en el suelo víctima de aquella barra oxidada. ¡Asesino!!Asesino¡!Asesino¡ la barra le volvió a golpear en el cráneo, el cuerpo ya no se movía, ya no emitía palabra.
Se limpio el sudor y la sangre, y empezó a palpar el cadáver que y yacía a sus pies, entre la caliente cazadora de cuero encontró la cartera, saco el dinero y lo contó, al llegar al ultimo billete, encontró un trozo de papel viejo, no había luz, no pudo adivinar lo que era, se aproximo a la calle, cuando lo vio a la luz de las farolas que alumbraban la avenida se quedo helado, tieso impotente, no podía ser, no, no podía, era imposible, aquel hombre no podía ser, volvió junto al cuerpo y lo agarro por el cuello y lo levanto ¿Por que tu?, gritaba, lo levanto en el aire y lo arrojo encima del montón de basura donde merodeaban las ratas, con toda su rabia empezó a acribillar a patadas al cuerpo inerte, mientras gritaba, cuando sus piernas ya no podían patalear mas se tiro al suelo, se apoyo en la pared y llorando encendió un pitillo, saco su billetera y saco una fotografía, volvió a coger el papel que había encontrado y lo unió a su imagen, las lágrimas se caían por su mejilla como ríos, no podía ser, era su hermano, aquel que tanto había buscado, aquel del que no tenia noticias desde niño, aquel que soñaba cada noche con encontrarlo, aquel que le provoco la ruina, aquel por el que se había visto obligado a asesinar...
.jpg)





4 Caminantes han dejado su huella:
Buff, que bajona
:__(
Robert.. de verdad.. es que siempre me dejas con esta sensación en el pecho majo.. apenas comienzo a leerte ya siento el latir de mi corazón más rapido porque no se como y cuando va acabar esta historia.. siempre me dejas a la espera estoy con la intriga y esta sensación me encanta..
Es una pena el final. .. ya que no me lo esperaba.. que mala suerte.. el pobre.. hum..
muy buen post... un abrazo..
juéeee menos mal que no había comido aún, si lo llego a leer después de comer.....
me has puesto un nudo en el estómago y mira que lo tengo fuerte y estoy acostumbrado a cosas peores....
Cuando la publiques avisa para comprar un ejemplar.
Me gusta. DE verdad q no es el tipico : me gusta, por compromiso. Me gusta la historia y la forma de redactar. Ya en tus actualizaciones se te nota q lo haces biien y ahora lo has dejado aún más claro.
Como dicen por ahí cuando publiques mandas ejemplares a los amiguetes, no?? q vayamos leyendo xD.
Bueno, ya veremos q nos escribes en próximas entregas.
Muchs besooos!
jesS^^
Publicar un comentario en la entrada